Atención PyMEs y empresas: qué es y que beneficios tiene el FAL

Por Equipo Santander Post | 11-05-2026 | 3 min de lectura

El nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL) establece una nueva forma en que los empleadores afrontan el pago de las indemnizaciones por desvinculación. De qué se trata, qué cobertura ofrece y desde cuándo comenzará a regir. 

Tras la aprobación de la Ley de Modernización Laboral (Ley 27.802), se creó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una herramienta que permite planificar mejor los pagos vinculados a las obligaciones que surgen cuando finaliza una relación laboral. 

El objetivo de este mecanismo es aportar mayor previsibilidad a las empresas al momento de enfrentar esos costos y, al mismo tiempo, asegurar que los trabajadores perciban las indemnizaciones que les corresponden. 

Que es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) 

El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) es un fondo que permite el pago de distintos tipos de indemnizaciones previstas en la Ley de Contrato de Trabajo N.° 20.744 y en otros estatutos especiales. Se forma a partir de aportes periódicos realizados por las empresas, los cuales pueden utilizarse ante un despido. 

Este fondo es administrado por entidades habilitadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV). En la práctica, los pagos de un despido dejan de ser algo imprevisto al momento de la extinción del vínculo laboral, gracias a un vehículo de inversión colectiva aplicable que permite ir suscribiendo mes a mes, dándole al empleador una alternativa concreta para afrontar los costos laborales. 

Este “vehículo de inversión colectiva aplicable” se instrumentará mediante fideicomisos financieros, o fondos comunes de inversión sujetos a la competencia de la Comisión Nacional de Valores.

Es importante tener en cuenta que el FAL no solo se aplica a los despidos sin causa, sino también a los siguientes supuestos: 

  • Contratos a plazo fijo  
  • Fuerza mayor  
  • Incapacidad  
  • Integración  
  • Muerte  
  • Mutuo acuerdo  
  • Preaviso  
  • Quiebra 

A su vez, también cubre las indemnizaciones previstas en los estatutos profesionales para los empleadores del sector privado, incluidas aquellas contempladas en la Ley del Régimen de Trabajo Agrario N.° 26.727. De este modo, su cobertura es casi total. 

 Cómo funciona y cuáles son sus beneficios 

El FAL se integra con un aporte mensual obligatorio por parte del empleador: del 1% para las grandes compañías y del 2,5% para las micro, pequeñas y medianas empresas. 

La base para el cálculo contempla todas las remuneraciones sobre las que aplican las contribuciones patronales al SIPA. Cabe señalar que el Poder Ejecutivo puede elevar esos porcentajes hasta un 1,5% para empresas grandes y un 3% para micro, pequeñas y medianas. 

En cuanto a los beneficios, el más importante es la reducción equivalente al aporte en las contribuciones patronales que la empresa realiza a la ANSES. Es decir, en la práctica el empleador paga menos aportes patronales en paralelo con sus contribuciones al FAL, por lo que el costo real para la empresa es nulo. 

A diferencia del esquema anterior, el empleador va conformando un fondo de manera anticipada que utiliza para hacer frente a los despidos y otras situaciones previstas, sin impacto real sobre su estructura de costos. Además, los resultados de la inversión están exentos del Impuesto a las Ganancias y del IVA. 

El Gobierno nacional reglamentó el FAL mediante el Decreto 408/2026, publicado en el Boletín Oficial el 1° de junio de 2026. La entrada en vigencia del sistema fue prorrogada al 1° de noviembre de 2026, lo que le da tiempo a los empleadores para analizar sus opciones y elegir la gestora antes de que el sistema entre en funcionamiento.

Para más información sobre el FAL y cómo opera desde Santander, podés ingresar a la landing oficial del banco. 

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