Los Certificados de Crédito Fiscal permiten cancelar el IVA de determinadas operaciones y pueden convertirse en una herramienta de liquidez para las empresas que los reciben.
En un contexto donde la gestión del flujo de caja (cash flow) es fundamental para la operación diaria, los mecanismos o instrumentos que eviten la acumulación de saldos impositivos a favor son muy valorados.
Uno de los mecanismos que empezó a ganar relevancia son los Certificados de Crédito Fiscal (CERTIVA). Administrado a través de los sistemas de ARCA, este instrumento digital fue implementado inicialmente para las operaciones vinculadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Bajo este esquema, los Vehículos de Proyecto Único (VPU) pueden emitir estos certificados para cancelar el IVA y las percepciones correspondientes a las facturas de sus proveedores, prestadores y locadores.
Qué es un CERTIVA y cómo funciona
El CERTIVA funciona como un medio de cancelación del IVA facturado, y sus percepciones asociadas, vinculado directamente a una factura o documento equivalente. Para la empresa receptora, representa un crédito que se acredita en su cuenta tributaria para saldar obligaciones fiscales.
El proceso se realiza de manera digital. El beneficiario del incentivo emite el certificado a través del servicio de ARCA denominado “CERTIVA – Certificados de Crédito Fiscal IVA”. Luego, el proveedor, prestador o locador que lo recibe debe aceptarlo expresamente a través del mismo servicio para que tenga efectos.
Una vez aceptado y cumplidos los requisitos establecidos, el importe del certificado se acredita en el Sistema de Cuentas Tributarias de la empresa receptora. La normativa establece además determinados controles y plazos para consolidar y acreditar los certificados.
Cómo se pueden transferir a terceros
Una de las mayores ventajas del CERTIVA es que no es intransferible. La empresa titular puede cederlo a un tercero desde el Sistema de Cuentas Tributarias, siempre que cumpla con las condiciones de ARCA:
- No registrar deudas líquidas y exigibles con el organismo.
- Estar al día con la presentación de las declaraciones juradas.
Una vez que la empresa compradora acepta la transferencia desde su sistema, el crédito se acredita en su cuenta para cancelar sus propias obligaciones fiscales. Esta flexibilidad convierte al CERTIVA en un verdadero activo financiero negociable.
De esta forma, el crédito tiene una gran utilidad para las empresas que lo reciben y no lo necesitan para pagar sus propios impuestos. Es decir, para las PyMEs y grandes empresas que reciben CERTIVA, pero necesitan convertir esos créditos en efectivo inmediato para hacer frente a sueldos, proveedores u operatoria diaria, la transferencia en el mercado financiero es la solución óptima.
Santander ofrece una solución 100% online en el que las empresas pueden vender y descontar sus Certificados de Crédito Fiscal de manera ágil y transparente. Este servicio permite monetizar el saldo impositivo en tiempo récord, transformando lo que sería un crédito fiscal inmovilizado en dinero líquido para el negocio.
Aún no hay comentarios