El reciclaje en Argentina: lo que se hace y lo que falta por hacer

Por
Equipo Santander Post
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Actualmente en el país se reciclan 251 mil toneladas de plástico por año. Sin embargo, todavía somos una de las naciones más contaminantes del mundo según la ONG Internacional Climante Transparency.

En el país se están reciclando 251 mil toneladas de plástico por año. Un dato más que importante si se tiene en cuenta que fabricando un mismo producto con plástico reciclado se ahorra un 89% de energía, a diferencia de si se lo hace con uno virgen, y además se emite un 67% menos de gases con efecto invernadero.

Si bien está demostrado que hubo un cambio notable en la mentalidad de la sociedad argentina impulsado por las nuevas generaciones, un trabajo reciente de la ONG Internacional Climate Transparency, que analiza la performance de los países del G20, reflejó que Argentina está entre los 30 más contaminantes del mundo: 29 de 220, para ser exactos. Y en Latinoamérica, ocupa el tercer lugar, detrás de Brasil y México. Por lo que, todavía, hay mucho por hacer por más avance que sea haya hecho hasta aquí.

El reciclado, tanto de los plásticos como de todos los materiales, es un proceso central de la economía circular, el nuevo paradigma mundial para la producción y el consumo sustentable. Sobre este modelo, la Entidad Técnica Profesional especializada en Plásticos y Medio Ambiente, Ecoplas, señaló que los plásticos mantienen los recursos durante el mayor tiempo posible, se aprovecha al máximo su valor y al final de su vida útil se recuperan para volver a regenerar productos y materiales. 

“Este flujo circular significa mayor eficiencia de recursos y de energía, y reducción de gases con efecto invernadero”, afirmaron en diálogo con POST desde la asociación civil sin fines de lucro de Capital Federal, agregando que ellos proveen todas las formas de reciclado: mecánico, químico y recuperación energética. “El reciclado genera un triple impacto: ambiental, económico y social”.

A su vez, consideraron que todavía hay un gran margen para reciclar más: por ejemplo, actualmente, las recicladoras plásticas tienen una capacidad ociosa del 50% y esto se debe principalmente a que hay una baja separación de residuos. 

Un estudio realizado en conjunto con la consultora Opinaia a finales de 2019, arrojaba importantes resultados sobre la temática: 9 de cada 10 argentinos consideraron que debería ser obligatorio separar y reciclar, y el 86% dijo estar dispuesto a comprar productos hechos con plástico reciclado. No obstante, 4 de cada 10 encuestados manifestaron abiertamente no separar porque no contaban con la suficiente información, educación e infraestructura para poder hacerlo.

Qué es lo que hace falta

“En Argentina son necesarias políticas públicas que beneficien la economía circular, mediante el consumo responsable, la separación y el reciclado de todos los materiales”, consideran en Ecoplas. Hace falta “una Ley Nacional de Responsabilidad Extendida del Productor, donde cada envasador paga una cuota dineraria por cada envase puesto en el mercado. “Solo generando una gestión de residuos de envases pos consumo para todos los materiales y volumen para la industria recicladora, nos integraremos a una economía circular articulando acciones público- privadas”, explicaron.

“Es central la implementación y mejora de sistemas de gestión municipal de los residuos sólidos urbanos, junto a la erradicación de basurales a cielo abierto con políticas de educación ciudadana para la separación domiciliaria y el consumo responsable”, insistieron.

La Gestión Integral de los residuos sólidos urbanos (GIRSU) comprende las etapas: separación en origen de los RSU, recolección diferenciada de residuos reciclables, separación y clasificación en Centros Verdes, enfardado envío a la industria recicladora y la realización de nuevos productos por la industria transformadora.

Qué materiales son reciclables

Primero, es importante aclarar que, para que sean reciclables, todos los residuos deben estar limpios y secos, ya que, si contienen restos orgánicos, están mojados o sucios, ya no pueden recuperarse. Los materiales reciclables son:

  • Papel y Cartón: cajas, envases, sobres, revistas, diarios, folletos, envases de tetrabrick.
  • Plásticos: botellas y envases de distinto tipo, tapitas, papel, sachets, bidones, potes, film, vajilla descartable.
  • Metales: latas de aluminio, conservas, latas de bebidas, desodorantes, llaves.
  • Vidrio: botellas y frascos que no estén rotos.

Emprender y proteger el medioambiente

La preocupación por el medio ambiente provocó que, de la generación de los millennials, nazca una nueva ola de emprendedores con conciencia ambiental y social. Hoy, a la hora de montar un emprendimiento, tienen en cuenta el impacto que tendría su negocio en el medioambiente, si contaminaría o no, o si se puede llevar adelante una acción para reducir los efectos negativos. Numerosos casos confirman esta nueva ola. Entre ellos, los siguientes tres ejemplos argentinos:

Carlos Arce, Pio de Amoriza y Leonardo Cano, son responsables del emprendimiento “Madera Plástica Mendoza”, ubicado en la localidad de Junín, a 45 kilómetros de la capital provincial. Son tres amigos y emprendedores cuyo objetivo es evitar la tala de 1.5 millones de árboles reciclando residuos plásticos como botellas de shampoo, gaseosas y fardos para transformarlos en postes y tablas plásticas, que son pretendidas por diferentes industrias de Mendoza y Buenos Aires.

Otro ejemplo es el de Xinca, una empresa dedicada a la fabricación de calzados con neumáticos reciclados. Preocupado por la cantidad de basura que generamos los argentinos y viendo la manera de poder aportar su grano de arena, Aleandro Maglor, el creador de este proyecto, se enfocó puntualmente en el problema de los neumáticos en desuso, donde hasta hace unos años se desechaban más de 100 mil toneladas por año. Ahí vio la posibilidad de cambiar esta realidad y comenzó a elaborar zapatillas a partir de restos de neumáticos y residuos textiles, unas de las industrias más contaminantes del planeta.

También está el caso de Meraki, que fabrica cepillos de dientes de bambú, con la idea de ofrecer productos sustentables, ecológicos, con materiales que disminuyan el impacto de las personas sobre el medioambiente y cuya finalidad y visión a largo plazo sea generar hábitos de consumos sustentables en sus consumidores y población. Francisco Mirabella, quien trajo la idea a la Argentina desde Australia, en una entrevista a un medio digital, dijo que surgió como una iniciativa de tratar de reducir el consumo de plásticos, sabiendo que los reciclajes son alternativas, pero no solucionan la cuestión.

Autor
Sonia Measck
Equipo Santander Post
Published Novelist & Marketing Exec. I build brands & tell stories. As an editorial assistant in December 2019. She has previously worked at Monocle 24.

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