Tener un buen historial crediticio es fundamental para acceder a la mayoría de los productos y servicios financieros, como préstamos y tarjetas de crédito.
El historial crediticio es un registro que refleja el comportamiento de una persona o empresa en relación con sus finanzas y el cumplimiento de sus obligaciones, como el pago de deudas y servicios. En otras palabras, informa a terceros qué tan confiable o “responsable” es un individuo en el manejo de su dinero.
Contar con un buen perfil crediticio permite acceder a mejores oportunidades financieras, como préstamos personales, tarjetas de crédito y otros productos. Por lo tanto, construir y mantener un buen historial crediticio puede marcar una gran diferencia.
Pagar las deudas a tiempo
La regla número uno para mejorar el historial crediticio es simple: cumplir con los pagos en tiempo y forma. Ya sea el resumen de la tarjeta, un préstamo o servicios asociados a productos financieros, cada pago realizado sin atrasos fortalece el puntaje crediticio.
Las entidades financieras registran esta información y la utilizan como indicador de responsabilidad. Una herramienta útil para evitar olvidos es programar recordatorios o adherirse al débito automático, lo que ayuda a cumplir con las fechas de vencimiento.
Mantener bajos los saldos pendientes
No se trata solo de pagar, sino también de utilizar el crédito de manera responsable. Usar constantemente el total del límite disponible puede resultar desfavorable para el perfil crediticio, ya que las entidades podrían interpretarlo como una señal de dependencia excesiva del crédito para los gastos cotidianos.
Esto puede encender una alerta de riesgo: si el crédito se interrumpe o surge algún inconveniente, el usuario podría caer en el sobreendeudamiento o convertirse en moroso.
No acumular solicitudes de crédito en poco tiempo
Cada vez que se solicita un nuevo producto financiero —como una tarjeta, un préstamo o una línea de crédito— se genera una consulta en el historial crediticio. Si estas consultas se repiten con frecuencia en un período corto, el puntaje crediticio puede verse afectado. Por eso, es clave planificar las solicitudes y evitar sumar varios productos nuevos en pocos meses.
Mantener las cuentas antiguas
La antigüedad del historial crediticio también influye en el puntaje. Conservar cuentas antiguas abiertas, incluso si se utilizan poco, puede ser positivo, ya que demuestra estabilidad financiera a largo plazo. Una estrategia útil es realizar algún movimiento ocasional para mantenerlas activas.
Diversificar los productos financieros con criterio
Contar con distintos productos financieros, como una tarjeta de crédito, un préstamo personal o un crédito prendario, puede ser beneficioso para el historial crediticio, siempre que se administren correctamente. Esto demuestra capacidad para cumplir con diferentes compromisos financieros.
No obstante, es importante incorporar nuevos productos solo cuando realmente se necesiten y exista capacidad de pago suficiente.
Revisar el historial crediticio
Consultar el historial crediticio periódicamente permite detectar errores o inconsistencias —como pagos mal registrados o deudas inexistentes— y gestionarlos a tiempo. Entidades como Veraz ofrecen una verificación gratuita cada seis meses y brindan información detallada sobre el estado crediticio de una persona.
Evitar el sobreendeudamiento
Antes de asumir un nuevo compromiso, es fundamental evaluar la capacidad de pago. Cuanto mayor sea el nivel de endeudamiento, más difícil será sostener las cuotas y mayor será el riesgo ante las entidades financieras. Un parámetro saludable es que el total de las cuotas no supere el 30 % de los ingresos netos mensuales.
Aún no hay comentarios