Las estafas siguen avanzando y cada vez más delincuentes usan la inteligencia artificial para obtener dinero e información personal. Cuáles son las estrategias más frecuentes y qué medidas pueden ayudar a evitar este tipo de fraude.
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) trajo una gran cantidad de beneficios en distintos ámbitos, como el aumento de la productividad, la automatización de tareas repetitivas y la optimización de múltiples procesos.
Sin embargo, esta herramienta, en manos de personas malintencionadas, también representa un riesgo. Uno de los usos más preocupantes que hoy se le da a la IA es la realización de estafas telefónicas.
Estas estrategias combinan tecnología con tácticas psicológicas para engañar a las personas. Van desde voces clonadas hasta deepfakes que imitan a familiares, amigos o instituciones confiables, con el objetivo de provocar una reacción emocional y obtener dinero o información personal sensible.
Cómo detectar llamadas falsas con IA
Detectar una llamada falsa hecha con inteligencia artificial es clave para prevenir fraudes. Existen algunas señales frecuentes que pueden ayudar a identificar una posible estafa.
Una de ellas es una voz robótica o con poca naturalidad. Aunque la tecnología avanzó mucho, todavía suele tener dificultades para replicar por completo los matices del habla humana. Por eso, es habitual notar pausas extrañas, entonaciones poco naturales o una falta de emoción en la voz.
Otra señal de alerta es la urgencia. Los delincuentes buscan que la víctima no tenga tiempo para pensar ni chequear la situación. Por eso, suelen pedir dinero o datos personales de manera “urgente” e incluso insisten en mantener la conversación “en secreto” para evitar que la maniobra quede al descubierto.
También conviene desconfiar de los números desconocidos o privados. Si quien llama no figura entre los contactos, aparece como número extraño en el identificador o directamente como privado, lo más recomendable es no confiar de inmediato en el mensaje.
Qué hacer para evitar una estafa telefónica
Para evitar caer en una estafa telefónica, la prevención cumple un papel central. Si se recibe una llamada de un número desconocido o privado, lo más conveniente es cortar y volver a comunicarse con la persona o la entidad a través de su número oficial.
De ese modo, es posible corroborar si el pedido es legítimo. Además, hay una regla básica que nunca debe pasarse por alto: no compartir información sensible por teléfono. Contraseñas, claves bancarias y códigos de acceso son algunos de los datos que jamás deberían informarse en una llamada.
Mantener la calma también puede marcar la diferencia. Ninguna entidad financiera ni empresa seria va a pedir por teléfono claves, códigos de verificación o la información completa de una tarjeta de crédito o débito. Cuando alguien solicita ese tipo de datos, se trata de una clara señal de estafa.
Qué hacer si la llamada parece ser de un familiar
Si la llamada proviene de un supuesto familiar, lo mejor es cortar de inmediato e intentar comunicarse con esa persona a través de su número habitual.
En estos casos, también puede ser útil contar con una palabra clave familiar para situaciones de emergencia. Por ejemplo, si la clave acordada es “lobo”, ante una llamada sospechosa se puede pedir que la mencione antes de continuar la conversación. Si del otro lado hay un estafador, no podrá conocerla.
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