El mapa del mercado laboral cambia más rápido de lo que cualquier plan de carrera puede anticipar. Lo que antes funcionaba para proyectar cinco o diez años ya no alcanza.
Planificar una carrera de largo plazo se volvió cada vez más difícil. Las herramientas cambian, los roles se transforman y las habilidades que hoy se demandan pueden quedar desactualizadas en pocos años. Harvard Business Review lo plantea con claridad: el problema no es la falta de ambición ni de talento, sino que el mercado laboral cambia más rápido de lo que cualquier plan de carrera puede anticipar.
Lo que la investigación propone para navegar esa incertidumbre es un cambio de enfoque: en lugar de planificar en función de un destino fijo, construir una carrera orientada a la adaptabilidad. Eso implica priorizar habilidades transferibles sobre conocimientos específicos, desarrollar redes de contacto antes de necesitarlas y aprender a aprender más rápido que el mercado cambia.
Qué dicen los datos en Argentina
El escenario global que describe HBR tiene su correlato local. Según el informe Habilidades del Futuro, elaborado por Santander junto a la consultora Ipsos en 15 países, 6 de cada 10 argentinos creen que las próximas generaciones trabajarán en empleos que aún no existen. Un 58% considera que dominar herramientas de inteligencia artificial será clave para acceder o mantener un empleo, y el 88% reconoce que la formación continua es fundamental para su desarrollo profesional.
El dato más revelador del informe es otro: el 38% de las personas a nivel global considera que la formación que recibió antes de entrar al mercado laboral no le fue útil. No es un problema de actitud, es un problema de velocidad. El conocimiento técnico que se adquiere en una carrera puede quedar desactualizado antes de que esa carrera termine.
“Tenemos la responsabilidad colectiva de acompañar este cambio con más oportunidades de formación accesible y continua”, señaló Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina.
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