Convertir el aguinaldo en una herramienta de crecimiento financiero es posible. Qué instrumentos pueden considerarse y por qué el horizonte de inversión resulta tan importante al momento de tomar decisiones.
Para muchas personas, el aguinaldo es una oportunidad para ponerse al día con gastos, darse un gusto o planificar proyectos. Sin embargo, para otras personas puede convertirse en una herramienta para fortalecer las finanzas personales y empezar a construir objetivos de mediano y largo plazo.
En ese contexto, una de las preguntas más frecuentes es qué hacer con ese dinero para que no pierda valor o termine diluyéndose en consumos cotidianos.
Qué alternativas de inversión pueden considerarse
A la hora de invertir el aguinaldo, existen distintas opciones que pueden adaptarse a diferentes perfiles y objetivos. Sol Piñeiro Rosso, gerente general de Santander Valores, explicó a POST que una de las variables más importantes para elegir una alternativa es definir cuándo se va a necesitar ese dinero.
Para quienes priorizan la disponibilidad inmediata, los Fondos Comunes de Inversión Money Market suelen ser una de las opciones más utilizadas. Estos instrumentos permiten obtener un rendimiento diario mientras el dinero permanece disponible para ser utilizado en el corto plazo.
Otra alternativa son los Fondos Comunes de Inversión de renta fija en pesos, que invierten principalmente en bonos y otros instrumentos de deuda. Es popular entre los ahorristas que buscan un potencial de rendimiento superior al de una cuenta remunerada y pueden mantener la inversión durante algunos meses.
También se encuentran los bonos soberanos y corporativos, que permiten invertir prestándole dinero al Estado o a empresas. Son instrumentos que es común que sean parte de estrategias de inversión de más largo plazo y pueden ayudar a diversificar una cartera.
Por otro lado, el dólar MEP sigue siendo una opción para las personas que buscan complementar sus inversiones en pesos y diversificar una parte de sus ahorros.
Finalmente, para quienes tienen una mayor tolerancia al riesgo y un horizonte de inversión más amplio, las acciones o los fondos de acciones permiten participar en el crecimiento de empresas locales e internacionales. No obstante, también implican mayores fluctuaciones en el corto plazo.
Qué opción puede encajar mejor según cada perfil
No todas las inversiones son adecuadas para todas las personas. Por eso, antes de tomar una decisión, es importante comprender cuál es el propio perfil de riesgo.
“Los perfiles más conservadores suelen priorizar la seguridad y la liquidez, por lo que los fondos Money Market aparecen como una alternativa frecuente para este grupo. En cambio, quienes tienen una tolerancia al riesgo algo mayor pueden considerar fondos de renta fija en pesos, que combinan un nivel moderado de riesgo con la posibilidad de obtener rendimientos potencialmente superiores”, resalta la especialista.
En un punto intermedio se encuentran los bonos soberanos y corporativos, así como el dólar MEP, siempre que se utilice como herramienta de diversificación dentro de una estrategia más amplia.
Por último, las acciones y los fondos de acciones se asocian a perfiles moderados o agresivos, ya que presentan una mayor volatilidad, aunque también ofrecen potencial de crecimiento en horizontes más extensos.
“Una estrategia habitual consiste en combinar distintos instrumentos en lugar de concentrar todo el capital en una única alternativa”, destaca.
Por qué el horizonte de inversión es tan importante
Además del perfil de riesgo, el plazo es otro aspecto fundamental al momento de invertir el aguinaldo. Por ejemplo, los fondos Money Market suelen utilizarse para objetivos de días o semanas, mientras que los fondos de renta fija encajan mejor en horizontes de entre tres y doce meses.
En el caso de los bonos, generalmente se consideran plazos de uno a tres años o incluso superiores. El dólar MEP, por su parte, es común que sea parte de estrategias de diversificación de mediano y largo plazo.
Por último, las acciones y los fondos de acciones demandan una mirada todavía más extensa. Para la experta, se debe pensar en horizontes de al menos dos a cinco años para atravesar mejor las fluctuaciones propias del mercado.
“Una cartera diversificada puede combinar distintos tipos de activos según los objetivos de cada persona. Por ejemplo, una parte destinada a liquidez inmediata mediante fondos money market, otra orientada a inversiones en pesos, una porción dolarizada y una participación menor en instrumentos con potencial de crecimiento de largo plazo”, enfatiza.
De esta forma, el aguinaldo puede transformarse en una oportunidad para empezar a construir una estrategia financiera ordenada y alineada con las necesidades y objetivos de cada etapa.
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