Saber cómo se calcula y qué consecuencias el pago mínimo de la tarjeta de crédito puede ayudarte a evitar problemas antes de que aparezcan.
Cada vez que llega el resumen de la tarjeta de crédito, aparecen dos cifras clave: el total a pagar y el pago mínimo exigible. Este último es el monto mínimo que debés abonar para mantener la cuenta al día y evitar que la tarjeta se bloquee. Incluye una parte del capital consumido, intereses generados y otros cargos, como seguros o comisiones.
Pero es importante entender que el exigible no es un monto sugerido ni recomendable, tampoco un premio que te ofrece el banco por buen comportamiento: es simplemente el límite inferior para evitar la mora, es decir, para empezar a tener una deuda. Su función es operativa, no financiera. Abonar solo el exigible es cumplir con lo básico, pero puede implicar consecuencias que conviene tener en cuenta.
Tarjeta de crédito: cómo se paga y qué pasa con lo que no se paga
Cuando llega la fecha de vencimiento de la tarjeta de crédito, podés elegir pagar solo el exigible, un monto intermedio o el total del resumen. La diferencia es fundamental: todo lo que no pagues del total se financia automáticamente bajo una modalidad llamada “revolving”.
El sistema revolving es un tipo de crédito renovable: lo que no se paga se convierte en saldo financiado, que empieza a generar intereses desde el día siguiente al vencimiento. Esos intereses, si tampoco se pagan, se suman al capital y vuelven a generar nuevos intereses. Así se construye una deuda que puede crecer rápidamente, incluso si no se realizan nuevas compras.
Por qué conviene mirar el exigible de la tarjeta de crédito como una señal
Si mes a mes el exigible aumenta, aunque tus consumos se mantengan estables o bajen, probablemente el saldo no pagado esté acumulando intereses. También es posible que el resumen contenga cuotas vigentes, financiaciones anteriores o gastos en moneda extranjera que influyen sobre ese monto.
Un exigible creciente puede ser una señal de que el uso de la tarjeta está desbalanceado. No significa necesariamente que haya un problema, pero sí amerita una revisión del presupuesto y de la estrategia de pago.
Elegir cómo pagar según tus posibilidades
Pagar el total del resumen es siempre la opción más conveniente: evita cualquier tipo de intereses y te permite usar la tarjeta como una herramienta de financiación organizada.
Si eso no es posible, pagar más que el mínimo ya representa una mejora: cuanto menor sea el saldo financiado, menor será el monto de intereses a pagar el mes siguiente. Además, hay que tener en cuenta que algunas entidades permiten cuotificar el saldo total con tasas más bajas si se actúa antes del vencimiento.
Comprender para decidir mejor
El exigible es un monto visible y concreto. Pero también es una oportunidad para mirar en profundidad cómo se está usando la tarjeta, cuánto se está pagando de intereses y qué parte del resumen corresponde a consumos reales.
Entender qué es, cómo se calcula y qué implica pagar solo ese monto permite usar mejor los recursos disponibles, anticiparse a posibles complicaciones y tomar decisiones financieras con mayor claridad.
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