Cuáles temas despiertan más curiosidad y por qué enseñar finanzas personales es una inversión a futuro.
Hablar de dinero sigue siendo un tema incómodo para muchas personas. Sin embargo, cada vez más argentinos reconocen la necesidad de aprender a manejarlo mejor. No solo para tomar decisiones más informadas, sino también para evitar errores costosos, organizarse y ganar autonomía. Pero ¿qué quieren aprender realmente los argentinos cuando se habla de finanzas?
Los temas más demandados
Según el informe El valor de aprender, un 63 % de las personas expresó que le habría gustado aprender sobre inversiones durante la escuela. Le siguen el ahorro (61 %) y los impuestos (51 %).
En el caso de los jóvenes de entre 16 y 24 años, los impuestos resultan especialmente relevantes, ya que están ingresando al mercado laboral. Para los mayores de 55 años, las pensiones y la planificación para el retiro adquieren más peso.
Mucho interés, poca formación
Pese a esta demanda concreta, solo el 20 % de los argentinos dice haber realizado un curso de educación financiera. Es decir, tres de cada cuatro personas nunca recibió una formación estructurada sobre cómo manejar su dinero, ya sea en la escuela o a lo largo de su vida adulta.
Aun así, el consenso es claro: el 91 % de los encuestados cree que tanto las escuelas como las familias deberían asumir la responsabilidad de enseñar finanzas personales desde temprano.
Para qué sirve aprender de finanzas
El 95 % de los argentinos considera que la educación financiera tiene beneficios concretos. Los principales: tomar mejores decisiones (64 %), gestionar el dinero y las deudas con mayor eficacia (59 %) y poder armar un presupuesto realista y sostenible (52 %).
En paralelo, los riesgos de no contar con esas herramientas también están presentes. En el país, más de dos tercios de los encuestados dijeron haber recibido intentos de estafa, y uno de cada cuatro fue víctima efectiva de un fraude.
Enseñar para incluir
Cerrar la brecha entre lo que las personas creen saber y lo que efectivamente comprenden es una oportunidad concreta de inclusión. Aprender sobre dinero no es solo mejorar los números personales: también es cuidar la autonomía, reducir la vulnerabilidad frente a engaños y ampliar el acceso a oportunidades económicas reales.
La educación financiera no es un tema reservado para especialistas. Es parte de la vida cotidiana. Y cuanto antes se enseñe, más herramientas habrá para tomar decisiones con información, criterio y confianza.
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